INFILTRADAX  | Juvenal Barría

 

En INFILTRADAX, Juvenal Barría nos propone una ficción que se articula a partir de la construcción de una posible realidad subyugada por el tratamiento tecnológico, los medios de comunicación y la publicidad. A través de persos formatos, el artista nos presenta a La Nana, personaje alter ego que encarna a una asesora del hogar y que forma parte de un juego sobre la arbitrariedad del rol de género y la lucha de clases.

Mediante la ironía, el autor nos invita a pensar en el fenómeno de expansión de los límites de clasificación, utilizando el travestismo como una herramienta de crítica, subversión y deconstrucción de las categorías sexo/género, hombre /mujer, e incluso empleada/ patrona, con la cual parodia, y cuestiona las jerarquías como categorías estables y binarias.

El autor inserta a La Nana en una serie de diapositivas antiguas que registran el viaje de una solitaria mujer por diferentes ciudades del mundo entre los años 60 y 70. Con este procedimiento de apropiación y postproducción, Barría deja de manifiesto las posibilidades que entrega la fotografía, abandonando la noción de mero registro de la realidad y abriendo paso por un lado al simulacro, como la no-realidad, y a la hiperrealidad, como algo “más real que lo real” (Jean Baudrillard). Desde esa doble articulación, la fotografía intervenida encuentra un canal de expresión que refuerza su sentido semántico.

En la instalación fotográfica y el video, el artista travestido es el soporte del relato que se construye a partir de un acto performático detrás de cámara, desarrollado dentro del ámbito de lo privado, en donde no hay público ni testigos. Como resultado, su cuerpo se transforma en uno simbólico, que revela temas clave concernientes a la identidad y su representación política. Juvenal Barría utiliza su propio cuerpo para hacernos reflexionar, a través de recursos transfigurativos y en un tono satírico, sobre las posibilidades del arte para resistir y cuestionar el imperante orden social.

Andrea Aguad

Abril 2018