Born in Santa Fe, Argentina, in 1997.

Ulises was raised by his mother and had the strong presence of his grandparents, a builder and a seamstress. He has been interested in meticulous techniques since his childhood, when he used to help his grandmother at her sewing workshop. His mother was demanding with his education, especially with his handwriting, making Ulises to repeat the letters of the alphabet in the afternoons. Beings a sensible person for life in Santa Fe, he had hard times trying to adapt to the groups of his school and neighborhood, this leading to him to discover his sexuality at young age and, by being aware of this, to think of new possibilities of relationships between people.

At age 12, he participated of a ceramics workshop near his house, being admitted to a visual arts-oriented high school in Santa Fe two years later, where Ulises followed specialties in space techniques and photography. In times in which he experienced family conflicts during his adolescence, he started to get interested in the usage of images to express his discomfort, investigating homemade photographic montage techniques, producing a series of images made by using the family photographic archive. This was a way of starting his relationship with art.

From 2015 to 2016, Ulises followed studies in Fine Arts at the Universidad Nacional de Rosario (Rosario, Argentina), in addition to the Clínica La Basurita fellowship in Rosario from the National Arts Fund of Argentina. After completing the fellowship, he dedicated to investigate new materiality and ideas about his process, and decided to drop out of college, starting to work at a bar by night while producing art at home. In 2017, Ulises moved to Buenos Aires, where he won the Programa de Artistas fellowship from the Vicentin Foundation to pursue studies at the Universidad Torcuato Di Tella in Buenos Aires. He is currently studying for a Bachelor’s degree in Art Curatorship at the Universidad Nacional de las Artes in Buenos Aires, while participating of an artist-in-residence program at Centro Munar in Buenos Aires.

His first solo exhibit, Se me está gastando la voz, took place in 2017 in Santa Fe, Argentina, as part of the Muestras a la Cal cycle. Later individual exhibits include Hoy la gloria es tuya (2017) at the 13th Art Week of Rosario, and Alimentar un río para ahogarnos juntos (2018) in Zona Bonino gallery in Córdoba, Argentina. Ulises has been part of numerous group shows both in Santa Fe as in Buenos Aires.

He currently lives and works in Buenos Aires.

Nació en Santa Fe, Argentina, en 1997.

Fue criado por su madre y la fuerte presencia de sus abuelos, un albañil y una costurera. Desde pequeño se interesó en las técnicas minuciosas, ayudando a su abuela en su taller de costura. Su madre era exigente en cuanto a su educación, sobre todo con su caligrafía, haciéndolo repetir las letras del abecedario por las tardes. Siendo una persona muy sensible para la vida en Santa Fe, siempre le costó adaptarse a los grupos en la escuela o en su barrio, lo que lo llevó a descubrir su sexualidad a temprana edad y, siendo consciente de ello, a pensar en nuevas posibilidades de vínculos entre las personas.

A los doce años comenzó un taller de cerámica cerca de su casa, entrando dos años después a una escuela secundaria orientada en artes visuales en Santa Fe, donde siguió las especialidades en técnicas del espacio y fotografía. En momentos en que vivía conflictos familiares durante su adolescencia, comenzó a interesarse en el uso de imágenes para manifestar su malestar, investigando técnicas caseras de montajes fotográficos y produciendo una serie de imágenes en donde usaba el archivo fotográfico familiar. Esto fue su manera de iniciar su contacto con el arte.

Entre 2015 y 2016, Ulises siguió estudios en Bellas Artes en la Universidad Nacional de Rosario (Rosario, Argentina), además de ganar la beca Clínica La Basurita en Rosario por el Fondo Nacional de las Artes de Argentina en 2015. Al terminar la beca, se dedicó a seguir investigando nuevas materialidades e ideas sobre su proceso y decidió dejar la educación universitaria, dedicándose al trabajo nocturno en un bar mientras continuaba su producción en casa. En 2017 se mudó a Buenos Aires, donde obtuvo la beca Programa de Artistas por la Fundación Vicentin para seguir estudios en la Universidad Torcuato Di Tella en Buenos Aires. Actualmente estudia una Licenciatura en Curaduría de Arte en la Universidad Nacional de las Artes en Buenos Aires, mientras participa de una residencia artística en el Cento Munar de Buenos Aires.

Su primera exposición en solitario, Se me está gastando la voz, se desarrolló en 2017 en Santa Fe, Argentina, como parte del ciclo de Muestras a la Cal. Posteriormente, entre sus muestras individuales se incluye Hoy la gloria es tuya (2017) como parte de la 13ª Semana del Arte de Rosario, y Alimentar un río para ahogarnos juntos (2018) en galería Zona Bonino en Córdoba, Argentina. Ulises ha sido parte de numerosas exposiciones colectivas tanto en Santa Fe como en Buenos Aires.

Actualmente vive y trabaja en Buenos Aires.

My works are drawings, performances, videos, interventions, installations and writings, in a crossing generated to create emotional cartographies. I cover the surface of the sheet with personal experiences that gather love, sex and pain, creating an ideogram system with simple and homogenous lines. Between a horror vacui and an unaligned narrative, the drawings refer to a childhood language, where proportions and conventions aren’t rigid and normative.

The drawings are tabloids, as a newspaper that travels in a same sheet without lines. Little scenes connect and disconnect in between themselves, assembling a joined route that is personally defined. The only possible path in my drawings is the one whimsically followed by the eye. The text names some objects, both in English and Spanish; it composes phrases that are feelings or memories. The phrases are aligned, and, in almost an archaeological way, are recomposed and scattered again. There is no perspective, in every possible way. There is no distance, that’s why they need more time and patience to become present or visible. Attention, too.

Many times, my drawings are made over joined papers; other times they go directly over the wall. When they are done over a wall, the visitors can see me draw, and watch how the drawing grows and covers more surface. Other times, they are done over furniture or other objects I intervene by burning, cutting or writings over them, or adding other materials the media allows. I’m interested in the montage of these objects, opening a search for the chance to personify this construction in the space.

They are sketches, as well, like a skeleton (or the structure of thought) for my affective relations. Sometimes they have the same composition as a poem, that’s why they also are literature.

I use graphite pencils of different grading, what allows me to intensify a part of the drawing by using more the softness of the pencil, or being discrete by using a hard pencil. But, many times, the drawing turns into a violent act, in which drawing is more a necessity of being able to leave a mark in this media by telling a personal experience that works as an inscription.

Mis obras son dibujos, performances, videos, intervenciones, instalaciones y escrituras, en un cruce generado para crear cartografías emocionales. Cubro la superficie de la hoja con vivencias personales que incluyen cariño, sexo y dolor, creando un sistema de ideogramas con líneas simples y homogéneas. Entre un horror vacui y una narración desalineada, los dibujos refieren a un lenguaje de la niñez, donde las proporciones y convenciones no son rígidas y normativas.

Los dibujos son tabloides, como un diario que se desplaza en una misma hoja, sin renglones. Las pequeñas escenas se conectan y desconectan entre sí, arman un itinerario en conjunto pero que se define personalmente. El único recorrido posible en mis dibujos es el que hace el ojo de manera caprichosa. El texto denomina a algunos objetos, en inglés y en español; compone frases que son sentimientos o recuerdos. Las frases se van hilando, y casi de una manera arqueológica se recomponen y vuelven a desordenar. No hay perspectiva, en todos los sentidos posibles. Tampoco hay distancia, por eso requieren de mucho tiempo y paciencia para volverse presentes o visibles. También de atención.

Muchas veces los dibujos son sobre papeles unidos, otras veces directamente sobre la pared. Cuando son sobre el muro, las personas que visitan el espacio pueden verme dibujar, y ver como el dibujo crece o cubre más superficie.  Otras veces son sobre muebles u objetos a los que intervengo; quemándolos, tallándolos, escribiéndolos, agregándole otros materiales que me permita el soporte. Me interesa el montaje de estos objetos abriendo una búsqueda de poder personificar esta construcción en el espacio.

Son también esbozos, como un esqueleto (o la estructura de pensamiento) de mis relaciones afectivas. Algunas veces tienen la misma composición que una poesía, por eso también son literatura.

Uso diferentes graduaciones de lápices de grafito, lo que me permite intensificar una parte del dibujo al usar más blandura en el lápiz y otras veces ser discreto al usar un lápiz duro. Pero muchas veces el dibujo se transforma en un acto violento en donde dibujar es más una necesidad de poder dejar que una marca en ese material contando un suceso personal, que funciona como una dedicatoria.