Born in Barcelona in 1980. While in school age, Andrea Lería moved along with her family and settled in Santiago, Chile.

Between 2000 and 2006, Lería lived and followed university studies in London, earning a Bachelor of Arts degree in Painting from the Chelsea College of Art and Design. Later on, she earned a postgraduate diploma from the same institution. During that period, the artist participated in group exhibitions in London and in an artist-in-residence programme in Budapest (Hungary).

Lería returned to Barcelona in 2014, where she currently lives and works. In the past five years, the artist has had solo exhibitions both in Santiago and in Barcelona, being recognised in 2017 with the Premio Tapiró de Pintura prize at the Museo de Arte Moderno de la Diputació de Tarragona in Tarragona, Spain.

Nació en Barcelona en 1980. Cuando estaba en edad escolar, se radica junto a su familia en Santiago de Chile.

Entre los años 2000 y 2006 vive y realiza sus estudios universitarios en Londres, siendo Licenciada en Bellas Artes por el Chelsea College of Art and Design, y luego siguiendo un posgrado en la misma institución. Durante el mismo periodo, participa de diversas exposiciones colectivas en Londres, además de una residencia artística en Budapest (Hungría).

En 2007 regresa a Santiago, en donde, paralelamente a su trabajo artístico, desarrolla una carrera creando proyectos de diseño de interiores.

En 2014 vuelve a Barcelona, donde vive y trabaja actualmente. Durante los últimos cinco años ha expuesto de forma individual tanto en Santiago como en Barcelona, siendo reconocida en 2017 con el Premio Tapiró de Pintura en la Bienal de Arte del Museo de Arte Moderno de la Diputació de Tarragona (España).

First, the Archive; then, my memories. I returned to Barcelona four years ago, the place where I was born. The encounter with this city, my grandmother and her house, gave sense to and awoke new shades within the exploration I had developed years ago with my own archives, the relationship these have as memories and with which I build an identity.

The photographs and objects I collect and archive are subjected to a series of rules and classifications: The notebook of lent kids, Her and My grandfather’s brother are some of the notebooks in which I work ever since I returned to my place of origin. These place within my own strict intimacy and it’s only at a second stage that they enter the “art world” as installations containing paintings, texts, videos and objects.

The main topic in my paintings and drawings is the human figure: the body is not a mixture of flesh and bone, the portrait is a gesture, it’s intention and expression. Nowadays, painting and drawing are key parts to my creative process, but there are things that painting won’t express. I try to unveil the layers behind the canvas –as with memories– to later expand them into montages I approach as a new way of painting, where every piece has value within a context and not only by its own self.

Primero, el Archivo; luego, mis recuerdos. Hace cuatro años regresé a Barcelona, lugar donde nací. El encuentro con esta ciudad, mi abuela y su casa, dieron sentido y despertaron nuevos matices en la exploración que llevaba a cabo hacía años con archivos propios y la relación que estos tienen como recuerdo, y con los que construyo una identidad.

Las fotografías y objetos que recolecto y archivo están sujetos a una serie de reglas y clasificaciones: La libreta de los niños prestados, Ella y El hermano de mi abuelo son algunos de los cuadernos en los que trabajo desde que volví a mi lugar de origen. Estos se sitúan en mi más estricta intimidad y es sólo en una segunda etapa que entran al “mundo del arte” en forma de instalaciones que contienen pinturas, textos, videos y objetos.

El tema central de mis cuadros y dibujos es la figura humana: el cuerpo no es un conjunto de carne y hueso, el retrato es un gesto, es intención y expresión. Hoy, la pintura y el dibujo son claves en mi proceso creativo, pero hay cosas que la pintura no dice. Intento develar las capas que hay detrás de los lienzos –así como en los recuerdos– para luego expandirlos en montajes que abordo como una nueva manera de pintar, donde cada pieza tiene valor en el contexto y no sólo en sí misma.